El abogado disidente ciego Juan Carlos González Leyva, condenado el lunes a cuatro años de cárcel, tras permanecer dos años en prisión, cumplirá el resto de la sentencia en su domicilio, informó la AFP.
"Después de pasar 26 meses de aislamiento y torturas psicológicas, me permitieron la prisión domiciliaria hasta terminar mi sentencia", señaló González Leyva en declaraciones telefónicas desde su residencia en Ciego de Ávila.
En estos momentos "me siento un poco alterado y aún no he podido dormir", dijo el disidente, pero precisó: "no he renunciado a mis ideas y continuaré sirviendo como cristiano en la defensa de los derechos humanos en mi país".
Agregó que al llegar a su domicilio fue recibido por "un gran número de amigos y vecinos", y que "no menos de 40 personas" se encontraban en su casa, en el momento de la entrevista con la AFP, dándole la bienvenida.
González Leyva, considerado el único preso político ciego del mundo, y otros nueve disidentes —entre ellos dos mujeres— fueron arrestados en marzo de 2002 y acusados de desacato a la figura de Fidel Castro, desorden público y resistencia a la autoridad tras haber protagonizado una protesta por la golpiza propinada por la policía a un periodista independiente.
El proceso, primero que se realiza en la Isla contra opositores desde abril de 2003, cuando 75 disidentes fueron condenados a penas de hasta 28 años de cárcel, tuvo lugar en el Tribunal Provincial de Ciego de Ávila.
El abogado invidente, de 39 años, fue sancionado a cuatro años de prisión, de los cuales le restan 22 meses por cumplir en arresto domiciliario.
Delio Laureado Requejo, otro opositor procesado en esa instancia judicial, y las activistas Odalmis Hernández y Ana Peláez, recibieron condenas de entre dos años y medio a tres años de cárcel, que también cumplirán en sus domicilios.
Sin embargo, Lázaro Iglesias, Antonio García, Carlos Brizuela y Lexter Téllez fueron sentenciados a penas de entre tres a tres años y medio de cárcel, permanecerán recluidos en diversas penitenciarías.
"Al único negro de nuestro grupo, Virgilio Mantilla, fue a quien le dieron el castigo más duro. Lo condenaron a cuatro años de cárcel, pero le agregaron otros tres años alegando que tuvo mal comportamiento en la prisión", dijo González Leyva.
El opositor afirmó que durante el juicio él y los otros acusados de negaron a una defensa. "Aquí en Cuba no existe el estado de derecho", dijo. "Los jueces, fiscales y abogados forman parte de este mismo sistema judicial que no permite que se imparta una verdadera justicia. Nosotros permanecimos en silencio y nos negamos a responder preguntas", añadió.
Según el Directorio Democrático Cubano, con sede en Miami, González Leyva y otros miembros de la disidencia en Ciego de Ávila confirmaron que Lexter Téllez Castro declaró durante el juicio ser un colaborador de la Seguridad del Estado.
En conversación con la activista exiliada Laida Carro, los disidentes habrían afirmado que Téllez Castro dijo haber tomado parte en "la maniobra organizada por la policía política en el 2002" con el objetivo de encarcelar a González Leiva.
Téllez Castro habría dicho también que la Seguridad del Estado no cumplió su promesa de liberarlo y que, por tanto, se declaraba en contra del gobierno. |