El disidente cubano Oswaldo Payá denunció el martes el "sufrimiento físico y espiritual" a que están sometidos varios disidentes encarcelados en abril de 2003 "por defender los derechos de los cubanos".
Los presos políticos José Daniel Ferrer, condenado a 25 años, Leonel Grave de Peralta (20 años) y Diosdado González Marrero (20 años) se encuentran en celdas de castigo, "verdaderas jaulas (…) caracterizadas por el reducidísimo espacio y las condiciones inhumanas, desde hace varias semanas", dijo Payá en una nota de prensa.
Las autoridades carcelarias han castigado a los opositores por "protestar contra la decisión de confinarles junto a prisioneros comunes, muchos de ellos peligrosos", en la prisión Kilo 5 y 1/2 de Pinar del Río, explicó Payá, quien llamó a instituciones internacionales y gobiernos a interceder por los presos.
El líder disidente denunció además que en la prisión de Canaleta, provincia de Ciego de Ávila, los prisioneros políticos Pedro Pablo Álvarez, condenado a 25 años, Raúl Rivero (20 años) y Horacio Piña Borrego (20 años) están confinados también junto a reos comunes "en condiciones degradantes".
"Según la familia de Horacio, este ahora está enfermo de cuidado debido a su permanencia en una celda con 27 prisioneros comunes a la que sólo conectan agua dos veces al día durante 15 minutos, por una sola salida que es una tubería", dijo Payá, coordinador del Movimiento Cristiano Liberación (MCL) y Premio Sajarov del Parlamento Europeo.
"Tomar agua y asearse es casi imposible en un forcejeo humillante. Por esta razón, el doctor Luis Milán (sentenciado a 15 años), también confinado en esas condiciones, se ha declarado en huelga de hambre", agregó.
"Denunciamos el trato cruel y degradante a que están sometidos estos y otros prisioneros y llamamos a que todas las personas e instituciones con sensibilidad humana, exijan al gobierno cubano un trato digno y humano a todos los prisioneros y la liberación de los Prisioneros de la Primavera de Cuba", concluyó el líder del MCL. |