El disidente cubano Oscar Elías Biscet fue trasladado a una "celda de castigo tapiada" de la prisión Kilo 8, donde cumple una condena de 25 años de cárcel, y su situación el alarmante, denunció en un comunicado la Fundación Lawton de Derechos Humanos.
A Biscet le han sido suspendidas "hasta nuevo aviso" las visitas familiares que recibía cada tres meses, y las conyugales, a las que tenía derecho cada cinco, según el régimen de máxima seguridad al que se encuentra sometido.
Las autoridades penitenciarias se han negado también a entregarle las bolsas de comida que su familia podía llevarle cada tres meses.
Biscet, un médico que lidera la Fundación Lawton, se niega a acatar los reglamentos para reos comunes que las autoridades carcelarias suelen imponer a los opositores para negarles su estatus de presos políticos.
El médico es uno de los 75 disidentes que el gobierno cubano encarceló en abril de 2003 con condenas de hasta 28 años de cárcel. Durante su período en prisión ha realizado numerosas protestas que le han llevado varias veces a celdas de castigo, e incluso a ser recluido junto a prisioneros comunes, en ocasiones de alta peligrosidad.
La Fundación, que cita en su comunicado a Elsa Morejón, esposa de Biscet, dijo que el disidente ha perdido unas 60 libras en los últimos meses, sufre hipertensión arterial e hipercolesterolemia crónicas, gastritis exacerbada por la falta de alimentos y medicinas, hemorroides, y gingivitis. Su situación se agrava por las condiciones de las celdas de aislamiento y por la falta de atención médica.
La organización de derechos humanos pidió "a todos los ciudadanos del mundo que demanden de sus gobernantes" que "intercedan ante el gobierno cubano por la pronta solución de la situación que atraviesa el Dr. Biscet y que exijan la inmediata excarcelación de todos los prisioneros políticos cubanos". |