Una veintena de esposas y madres de presos políticos, conocidas como las Damas de blanco, conmemoraron este viernes el Día Mundial de los Derechos Humanos exigiendo la libertad de sus familiares encarcelados, informó la AFP.
"Aspiramos a la libertad de nuestros hombres, a la reunificación familiar (…), a que se haga justicia y liberen a nuestros esposos", dijo en nombre del grupo Laura Pollán, esposa del opositor Héctor Maseda, condenado a 20 años de cárcel.
En la pequeña sala de su casa, en el municipio capitalino de Centro Habana, Pollán leyó la proclama delante de una bandera cubana, en cuyas franjas blancas estaban los nombres y fotos de los presos políticos, constató la AFP.
Un singular árbol de Navidad, hecho de cartón y con fotos de disidentes encarcelados en lugar de adornos, estaba ubicado en una mesita central.
El árbol es una iniciativa de la organización con sede en Miami Nueva Prensa Cubana, que ha logrado introducir miles de ejemplares en la Isla.
"Nos comprometemos a seguir luchando mientras quede uno sólo de nuestros familiares en prisión", dijo Pollán.
Desde abril pasado, el gobierno cubano ha concedido licencias extrapenales por motivos de salud a 14 de los 75 disidentes condenados a penas de hasta 28 años en la primavera de 2003.
María Caridad Noa, esposa de Margarito Broche, uno de los últimos siete excarcelados, dijo estar "contenta", pero a la vez "triste" porque aún hay detenidos políticos en la Isla.
Entre las presentes se encontraba Gisela Delgado, esposa del sociólogo Héctor Palacios, condenado a 25 años de cárcel, a quien el miércoles pasado se le permitió visitar a su madre (de 85 años) y compartir un almuerzo con su familia.
"La visita duró unas cuatro horas, él pudo estar con nosotros, y esto pudiera ser un preámbulo de bajar las tensiones que existen entre las autoridades conmigo, y demostrar que hay una voluntad aparente para seguir excarcelando", dijo Delgado, directora del Proyecto de Bibliotecas Independientes.
Alejandrina García de la Riva, esposa de Gustavo González, condenado a 20 años de cárcel, denunció que en la Isla "se violan los derechos de los cubanos".
"Mi esposo está durmiendo hace 21 meses sin colchón en la prisión, en una tabla, porque las autoridades no le permiten tener colchón". |